Títere
Sí, era Títere,
cuya vida estaba moldeada
por deseos y expectativas ajenas.
Creía que el amor
debía ser correspondido con amor,
sin entender que no es amor
lo que está condicionado.
Sabía muy bien embellecer
a las personas que eran malas,
primero engañándose a sí misma,
y luego a los demás.
Sin embargo,
finalmente vio el mundo con claridad,
entendió que ella misma debía dirigir
su propia vida.
Y hay que admitirlo,
ella también era un caballero,
no huía de las adversidades,
sino que les plantaba cara
y luchaba hasta la victoria.
No se rendía,
ni aunque cayera del caballo,
ni aunque por un momento tropezara.
No sabía lo fuerte que era
hasta que se lanzó a la batalla.
Hubo derrotas,
pero aprendió
que las victorias cuentan.
Zera Princ
